¿Cómo afecta la maloclusión al desgaste dental?
Una mordida desalineada suele estar vinculada con el bruxismo, donde la tensión constante provoca el rechinamiento nocturno o diurno de los dientes. Este hábito no solo desgasta el esmalte, sino que puede derivar en dientes fracturados. Además, si presentas problemas de muelas del juicio, el espacio reducido en la mandíbula puede empujar el resto de la dentadura, generando un apiñamiento que facilita la aparición de infecciones dentales difíciles de limpiar.